martes, 26 de mayo de 2009

Regalos


“Nunca cambies, te quiero tal y como eres”; un poema, escrito en Bic azul, y en el que estas palabras aparecen subrayadas abre el libro que me has prestado estos días; letras cuidadas, con formas femeninas y olor a sentimiento de cuya existencia, probablemente, te has olvidado. Un recuerdo difuso en la memoria de tus años, como tantos otros, como tantas otras; mujeres que han regalado parte de sí mismas en forma de objetos con la esperanza de perdurar en un corazón destinado a una soledad autoimpuesta y deseada.
Temo convertirme en una de ellas, una de tantas, una más, igual a todo en ellas, también en eso, y procurar llenar de mí tu casa ante la imposibilidad de alojarme en un huequecito de tu ventrículo izquierdo. Quizá por eso nunca te hago regalos.

Despertar


Hoy me despertado con una pregunta en los labios; parece que, como tantas otras, era tímida y miedosa pues ha preferido seguir observando, al mundo y a ti-causa última de su nacimiento-, desde los barrotes de mis incisivos. Puede que en otra vida, ahora lejana, haya oído la frase más famosa de Neruda y crea ser mucho más cara a ti si renuncia a sí misma… Quizá sólo se haya quedado embelesada al verte durmiendo y se haya olvidado de que existía.

domingo, 24 de mayo de 2009

Sueños


Esta noche he soñado mil vidas distintas en otros tantos sueños, alentadores, aterradores, sorprendentes, inquietantes, llenos de mis más oscuros temores y mis más secretos deseos... y de ti, a quien más deseo en la lejanía y a quien rehuyo con más ferocidad en las distancias cortas.